Las cerraduras eléctricas constituyen una pieza esencial para la seguridad de empresas y viviendas. Los últimos modelos de Fermax, además, han llevado a un paso adelante aspectos como la fiabilidad y la comodidad.

Sin embargo, no deja de sorprender que un porcentaje significativo de los consumidores e instaladores desconozcan las opciones disponibles en el mercado y su funcionamiento, como los modelos centralizados, los cierres por proximidad o las cerraduras electromagnéticas.

cerraduras eléctricas

Los orígenes de las cerraduras eléctricas se remontan a la segunda mitad del siglo XX, reconociendo en Tor Sørnes uno de sus grandes precursores. Este noruego es autor de la primera patente conocida de la tarjeta electrónica, ampliamente extendida en nuestros días.

Desde entonces, y gracias a otros muchos avances en la materia, las cerraduras electrónicas han incrementado su uso hasta figurar entre las más demandadas, siempre a la cabeza del sector de la cerrajería.

Cerraduras eléctricas, un plus de seguridad frente a los sistemas mecánicos

Antes de profundizar en los diferentes tipos de cerraduras eléctricas, merece la pena preguntarse por qué estos modelos superan en fiabilidad, confort y seguridad a los tradicionales sistemas mecánicos, que a pesar de su vigencia muestran un desfase evidente.

En primer lugar, la rapidez de los cierres eléctricos: tan sólo unos segundos tras la introducción del código, proporciona una mayor comodidad a los propietarios. Esta diligencia también es útil en caso de emergencia, ya que no sufren las trabas y bloqueos que son comunes en las cerraduras mecánicas cuando se manipulan a gran velocidad o con excesiva brusquedad.

"Las cerraduras eléctricas son la solución ideal para la seguridad y la comodidad de los vecinos."

Además, las cerraduras eléctricas integran una serie de prestaciones adicionales, como la distribución de los derechos de acceso. Esta funcionalidad, por ejemplo, resulta indispensable en determinadas áreas empresariales o industriales, ya que permite que el equipo de seguridad gestione las entradas y salidas, limitando así el riesgo.

abrepuertas empotrar

Abrepuertas para empotrar

¿Cuáles son los principales tipos de cerraduras eléctricas y cómo funcionan?

En la actualidad pueden encontrarse diversas soluciones para cerraduras eléctricas, cada una con prestaciones y características únicas que las hacen idóneas para determinadas instalaciones. Pero ¿cuál son las más relevantes?

Cierre centralizado

Como su propio nombre indica, este tipo de cierres permite la apertura de todas las puertas y accesos de una vivienda o instalación al mismo tiempo, lo que implica una mayor comodidad, ya que basta con accionar un botón para liberar el cierre de la puerta principal, el garaje, etc.

Más allá del confort, el cierre centralizado es indispensable para las personas con algún tipo de limitación en su movilidad. Igualmente destaca por aportar una mayor seguridad.

¿Cómo funciona? ¿Cuál es su funcionamiento? La apertura centralizada no tiene mayores misterios, a decir verdad. Consiste en la sincronización de las diferentes cerraduras a través de una placa que cuenta con una programación específica, responsable de centralizar el sistema.

Abrepuertas eléctrico

Conocido a su vez como pestillo eléctrico o cerradero eléctrico, este modelo es uno de los sistemas de control de acceso más utilizados, en especial en comunidades de vecinos que integran placas con pulsadores (donde cada botón permite llamar al timbre del piso indicado en la etiqueta que acompaña al pulsador).

Fermax, como uno de los proveedores líderes en este tipo de cierres, recomienda el uso de los productos como el Abrepuertas Empotrar y Abrepuertas Superficie, cuya rápida instalación, fácil mantenimiento y elevadas prestaciones exceden holgadamente los más altos estándares de calidad.

¿Cómo funciona? Este dispositivo, que se ubica en el marco de la puerta, dispone de un electroimán que desbloquea el cierre por medio de la corriente eléctrica. En su posición neutral o de reposo, la cerradura permanece cerrada. A diferencia de los abrepuertas tradicionales, el modelo eléctrico depende, como es natural, de la corriente eléctrica, siendo en consecuencia más eficiente y fiable.

Cerraduras de proximidad

Son frecuentes en áreas deportivas, supermercados, oficinas y otros recintos similares, las cerraduras por proximidad destacan por la comodidad de su funcionamiento, ya que el acercamiento de una tarjeta a su lector es suficiente para liberar el cierre. La instalación de este tipo de cerraduras tampoco reviste mayores problemas, pudiendo realizarse en toda clase de puertas, con independencia de su material (vidrio, madera, melamina, etc).

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Uno de los modelos más exitosos en cuanto a control de accesos es el kit Resistant para exterior de Fermax, con capacidad de mil usuarios. La popularidad de las cerraduras por proximidad ha crecido sustancialmente en los últimos años. Y es que su elevada fiabilidad, su durabilidad y la velocidad de lectura convierten este sistema en uno de los más recomendables del mercado.

¿Cómo funciona? Como bien indica su nombre, este tipo de cierres se activan por la aproximación de una tarjeta o similar al lector correspondiente. Así, por medio de la tecnología RFID o radiofrecuencia, la apertura o cierre del sistema se produce gracias el acercamiento de la tarjeta, responsable de interaccionar con el sistema.

Cerraduras electromagnéticas

Especialmente pensadas para salidas de emergencia y determinados sistemas de control de acceso, estas cerraduras permiten la apertura del mecanismo cuando la corriente eléctrica se interrumpe, ya sea de forma intencionada o accidental.

Entre los beneficios más evidentes de las cerraduras electromagnéticas destacan su alta resistencia, siendo menos susceptibles que el resto a ser forzadas por palancas y armas similares. Asimismo, sobresalen por su rapidez, ya que permiten liberar el cierre en cuestión de segundos. Para los técnicos responsables de su implementación, estas cerraduras son ventajosas por su fácil instalación.

¿Cómo funciona?¿Cuál es su funcionamiento? Este tipo de cerraduras disponen de dos elementos fundamentales: el electroimán y una pieza móvil o polar. Este último es una lámina metálica, que se ubica en el marco de la puerta y está sometida a la atracción del citado electroimán, responsable de efectuar el cierre cuando la corriente eléctrica circula por su bobina.

En vista de lo anterior, cualquiera de estas cerraduras eléctricas constituye una inversión acertada para mejorar la seguridad y comodidad en el control de acceso de empresas, comunidades vecinales y viviendas unifamiliares.